viernes, 4 de marzo de 2016

La Recova de Schrödinger (1883 o 1884 - Parte 2)

 
Recientemente escribí un artículo sobre la fecha de demolición de la Antigua Recova de Buenos Aires. Tras publicarlo recibí más información que me permitió profundizar sobre este tema y por ello escribí un segundo artículo para presentarles toda la nueva información que he recopilado.
 
 
 

La Recova de Schrödinger (1883 o 1884 - Parte 2)
por Bruno Ivan Correia (bicorr@gmail.com)

La historia es como un rompecabezas del que tenemos una imagen distorsionada, nos faltan piezas y a la mayoría de las que tenemos les han cortado los bordes.
A veces creemos tener la respuesta correcta a una línea de investigación, todas las evidencias apuntan hacia un resultado inevitable, pero como en las mejores películas de suspenso resulta que el mayordomo no es el asesino (como habíamos sospechado desde el primer momento).
La investigación histórica, a veces, tiene este tipo de giros. En algunas oportunidades estamos totalmente en lo correcto, otras estamos completamente equivocados.
Pero cada cierto tiempo se dan situaciones especiales en las que podemos estamos equivocados y en lo correcto al mismo tiempo como una bizarra incertidumbre cuántica. Ese tipo de situaciones son las que más me divierten porque siempre de allí surgen las cosas más interesantes.
Hace pocas semanas escribí un artículo sobre la fecha de la demolición de la Antigua Recova de Buenos Aires (artículo original) donde creí probar con absoluta certeza que la demolición del inmueble ocurrió a mediados del mes de Mayo de 1884, aun cuando una infinidad de fuentes indicaban otra fecha.
Durante el extenso intercambio de ideas que se dio en los grupos de historia de Buenos Aires, antes de que escribiera mi artículo, el Arq. Alberto Boselli [1] indicó una posibilidad que no había escuchado antes: “La Recova fue demolida en dos fechas, primero en 1883 y luego en el 84”.
La idea, aunque novedosa no vino acompañada de fuentes que la confirmaran, y apenas encontré la documentación que fundamentó mi anterior articuló pareció que todo el asunto quedaba zanjado.
Sin embargo, unos días más tarde, Pablo Chiesa [2] me acercó un extracto de un libro de Luis Priamo [3] donde se podía ver la foto de la colección Witcomb (Ver aquí) que en mi artículo anterior apunté como la culpable de ser la que trajo al mundo digital la fecha “errónea” de 1883. Priamo repetía este supuesto error pero presentaba dos datos que diferían a todos los demás que había visto.
En primer lugar fechaba la demolición en Agosto de 1883, contrariamente a todas las demás fuentes que vi que la fechaban en Mayo de ese año. En segundo lugar, y más importante de todo, es que el epígrafe estaba acompañado por una cita del diario La Nación del 16 de Agosto de 1883.
Ya no era posible descartar esta nueva información como producto de un error generado por las fuentes equivocadas, estaba frente a frente con una pista imposible de ignorar y extremadamente fácil de corroborar.
Recordaba que el autor Antonio Pillado había hablado de la demolición del arco central pero en su libro solo decía del tema: “el señor Alvear, con la activa fogosidad que hacía evidente á cada paso, amenazó demoler el arco grande, propiedad del municipio, y de esta manera, no solo apresuraba la terminación del incidente, sino que desvalorizaba el inmueble” [4].
El autor no hace otra mención de este incidente y para el lector no parece quedar ninguna duda de que la amenaza del Intendente no pasó de ser tal. Todo hacía pensar que estábamos ante un caso cerrado pero la nueva evidencia me empujó a re abrir las puertas de la Biblioteca del Congreso.
Podría terminar este artículo simplemente diciendo que efectivamente el extracto del diario La Nación existía y hacía referencia a la demolición del arco central de la recova, el cual ocurrió en el mes de Agosto de 1883.
Finalmente quedó resulta la duda de porque subsistían ambas fechas desde hacía tanto tiempo, ambas eran ciertas. Probablemente los primeros investigadores se hayan topado con las noticias de algunas de las dos fechas y hayan creído que allí fue cuando ocurrió toda la demolición. Al igual que me ocurrió a mí, una vez que el artículo de diario me dio la razón no pareció necesario seguir buscando otras fechas alternativas.
Aprovechando mi nueva visita a la biblioteca decidí que en vez de terminar el artículo con esta simple exposición sería interesante agregarle una cronología de las demoliciones, partiendo de la información provista por los diarios La Nación y El Diario.
La primera mención de la demolición apareció en El Diario del 7 de Agosto de 1883 en el que el periodista recordaba a los lectores que el arco central de la recova no se había construido para conmemorar la Revolución de Mayo, sino que este la antecedía y todo el edificio había sido construido como mercado. Hace mención de la venta del inmueble en 1836 a la familia Anchorena y la demolición del techo del arco central, ese mismo año, por su estado ruinoso. [5]
El 8 de Agosto La Nación informa que el Intendente Alvear dio la orden de comenzar las obras de demolición del arco. [6]
Al día siguiente comenzaron las primeras obras de la demolición. Estas consistieron en la colocación de refuerzos en los arcos para evitar su desplome durante los trabajos. Estos pueden verse en la foto de la colección Witcomb. [7]


El 11 de Agosto El Diario anuncia que la demolición debería estar concluida ese día o el siguiente y aclara que esta es un derecho de la Municipalidad ya que aunque el arco esté adherido al resto de la construcción este no es propiedad de los Anchorena. [8]
La Nación continua detallando las obras de demolición y nos cuenta que ese mismo día comenzaron los trabajos de los obreros por el frente que daba a la Plaza 25 de Mayo (el lado este de la actual Plaza de Mayo), derribando por completo el coronamiento.
Este diario relata que 14 hombres se encargaron de llevar adelante la tarea con picos, lo cual hizo que los trabajos avanzaran lentamente. El cronista cuestiona que no se hayan utilizado pequeñas porciones de dinamita para volar el edificio y da como fecha posible de finalización de los trabajos el Jueves 16, sugiriendo que un fotógrafo registre los trabajos de demolición para la posteridad. [9]
Durante el fin de semana El Diario comenta dos incidentes con vehículos que pasaban por allí: en el primero, restos de la demolición cayeron sobre un carruaje, rompiendo una ventana e hiriendo a sus ocupantes. Horas más tarde ocurrió una situación similar con un tramway proveniente de La Boca, sin que se registraran heridos. [10]
El 14 de Agosto El Diario hace notar lo lento de los trabajos y el error de cálculo del Intendente Alvear, afirmando que el edificio presentó mayor resistencia que sus propietarios. [11]
Mientras tanto La Nación da detalles del progreso de la obra. La totalidad del coronamiento que daba a la Plaza 25 de Mayo se encontraba completamente demolido, mientras que parte del coronamiento del lado que daba a la Plaza de la Victoria y parte de los arcos laterales estaban en pleno proceso. [12]
La Nación continua la descripción de los eventos. Afirma que los trabajos de demolición se sucedieron durante el 15 de Agosto a pesar de haber sido día festivo y que para el 16 los arcos laterales se encontraban completamente demolidos, quedando los arcos centrales aislados.
El arco que se encontraba sobre la Plaza de la Victoria ya había perdido su coronamiento y cornisa, aunque aún conservaba la bóveda. Mientras tanto el otro arco se encontraba mucho más adelantado habiéndose abierto el día anterior la llave de la bóveda, lo que causó que poco tiempo después cayera el lado izquierdo por su propio peso mientras que el lado derecho fue derribado minutos más tarde. [13]
Es probable que la foto de la colección Witcomb haya sido tomada entre el día 15 o 16 ya que el estado de las obras coincide con lo que nos describe La Nación.
El 17 de Agosto comenzó la demolición de la bóveda del arco que daba a la Plaza de la Victoria. El cronista afirmaba que la operación se completaría ese mismo día.
Mientras los obreros continuaban su trabajo el público observaba los enormes bloques de la recova que se encontraban en la Plaza 25 de Mayo esperando a ser retirados. [14]
El edificio siguió funcionando normalmente sin su arco varios meses más, hasta que en Mayo de 1884 se terminó el juicio de expropiación a la familia Anchorena y el Intendente Alvear consiguió el permiso final para comenzar la demolición total.
El Diario anuncia en su edición del 7 de Mayo de 1884 que la recova comenzaría a ser demolida la semana siguiente habiendo fallado el Juez Dr. Tedin poniendo el inmueble bajo posesión de la Municipalidad. [15]
Sin embargo los trabajos comenzaron el 8 de Mayo apenas se pagó la indemnización. [16] [17]
El 11 de Mayo La Nación informa que las tareas avanzaron a toda velocidad y pronosticó que los trabajos se terminarían ese mismo día o el siguiente. El cronista relata que los obreros, para acelerar la demolición de los anchos pilares, picaban sus bases hasta reducirlos a la mitad y luego los derribaban valiéndose de cadenas y la fuerza de 50 hombres.
Mientras tanto, para acelerar la limpieza del terreno, la Municipalidad comenzó a regalar los escombros a quien quisiera llevárselos. [18]
Finalmente se dio por concluida la demolición de la recova el día 14, aunque los trabajos en la plaza continuaron varios días más. Creció el número de operarios y carros: mientras unos removían los escombros los otros se dedicaban a bajar y colocar el empedrado recién llegado.
El Intendente Alvear dirigió los últimos trabajos en persona y las actividades se extendieron durante la noche, siendo alumbrados por una llamarada de gas proveniente de un caño de una pulgada, [19] el que fue reemplazado (o complementado) el día 15 por un foco eléctrico instalado en la punta de un poste de madera [20]. Toda esta celeridad tenía como fin poder concluir la unión de las plazas para los festejos del 25 de Mayo.
La obra fue ejecutada con tal velocidad que los inquilinos de los comercios tuvieron que escapar con sus propiedades del edificio que caía a pedazos a su alrededor.

Por fin comienza a haber mayor certidumbre sobre la recova de Buenos Aires, creo que el espacio para dudar de estos datos se ha reducido mucho y que hemos establecido con un gran nivel de seguridad cómo fueron los procesos de su demolición y las fechas en los que ocurrieron.
Al final el asunto resultó ser más complejo de lo que todos imaginábamos y solucionarlo mucho más fácil de lo que hubiésemos pensado.
La recova fue demolida en dos oportunidades, primer cayó su arco central entre el 9 y el 17 de Agosto de 1883, el resto del edificio se demolió por completo entre los días 8 y 14 de Mayo de 1884.
Finalmente todos estábamos en lo correcto y equivocados a la misma vez, el gran problema de la comunidad fue el de aceptar ciegamente fuentes intermedias como seguras. Lamentablemente este incidente nos debería hacer re pensar a todos cuán confiables son las fuentes que tenemos y nos obligará a ponernos más escépticos con los datos que encontremos. No debemos olvidar que hacer historia implica, dentro de lo posible, la búsqueda de fuentes primarias y la contrastación de unas con otras antes de que podamos darnos por satisfechos. Y aun así, no podemos nunca quedar completamente seguros ya que, como demostró mi último artículo, es muy fácil que una mínima omisión nos lleve a conclusiones equivocadas.

Demolición de Mayo de 1884
(
Museo de la Ciudad // Emilio Haletzky)

[1] Memoria Visual de Buenos Aires
[2] Mirada Atenta

[3] Priamo, Luis: Buenos Aires Memoria Antigua. Fotografías 1850 – 1900. Buenos Aires, Artylatino, 2015
[4] Pillado, José Antonio: Buenos Aires Colonial. Buenos Aires, Compañía Sud-Americana de Billetes de Banco, 1910, pag. 137 (Colección Propia).
[5] El Diario – 07 de Agosto de 1883
[6] La Nación – 08 de Agosto de 1883
[7] La Nación – 10 de Agosto de 1883
[8] El Diario – 11 de Agosto de 1883
[9] La Nación – 12 de Agosto de 1883
[10] El Diario – 12 y 13 de Agosto de 1883
[11] El Diario – 14 de Agosto de 1883
[12] La Nación – 14 de Agosto de 1883
[13] La Nación – 16 de Agosto de 1883
[14] La Nación – 18 de Agosto de 1883
[15] El Diario – 7 de Mayo de 1884
[16] La Nación – 9 de Mayo de 1884
[17] La Nación – 14 de Mayo de 1884
[18] La Nación – 11 de Mayo de 1884
[19] La Nación – 14 de Mayo de 1884
[20] El Diario – 15 de Mayo de 1884

1 comentario:

  1. Excelente trabajo muy bien documentado. Esa demolición-por-partes marcó el comienzo de los grandes cambios de los que la Gran Aldea sería protagonista durantes los siguientes 50 años.

    Saludos

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