viernes, 19 de febrero de 2016

Antigua Recova ¿1883 o 1884?

 
¿Cuándo fue demolida la Vieja Recova de Buenos Aires? Ante esta pregunta la mayoría de las voces responderan sin dudar "1883" basandose en la enorme cantidad de material que respalda su afirmación. Este artícuilo busca demostrar, con evidencia irreprochable, que están equivocados y que la Recova desapareció de nuestra ciudad para las fiestas mayas de 1884.
 
 


TENGAN EN CUENTA QUE DESPUÉS DE ESCRIBIR ESTE ARTÍCULO RECIBÍ INFORMACIÓN ADICIONAL QUE ME LLEVÓ A PROFUNDIZAR AÚN MÁS SOBRE LA INFORMACIÓN AQUÍ PRESENTADA.
PUEDEN ENCONTRAR SIGUIENDO ESTE LINK UN NUEVO ARTÍCULO CON NUEVA INFORMACIÓN QUE EXPANDE Y COMPLEMENTA LO PRESENTADO EN ESTAS LÍNEAS.

Antigua Recova ¿1883 o 1884?

por Bruno Ivan Correia (bicorr@gmail.com)

La Recova de la Plaza de Mayo estuvo presente en varios de los momentos más importantes de la historia del país: fue escenario de los violentos combates para desalojar a los británicos durante la Primer Invasión Inglesa, vio los eventos de la semana de Mayo de 1810, a los ahorcados por la mazorca durante los años de Rosas y el surgimiento de la Argentina moderna.

Y sin embargo este testigo tan destacado casi desaparece por completo del imaginario colectivo. El edificio siempre tuvo la mala suerte de estar “detrás” de los eventos importantes, un ejemplo de ello es que quedó oculto en las ilustraciones escolares que siempre mostraron al Cabildo como el símbolo de la revolución criolla.
La fotografía llegó a retratarlo, pero no mucho tiempo después de su demolición la nueva Plaza de Mayo, unificada tal como la conocemos, monopolizó por completo el mercado floreciente de las tarjetas postales y las viejas vistas del Buenos Aires colonial quedaron olvidadas.
Hasta hace no muchos años solo conocían la existencia de este edificio los curiosos que se adentraban en los libros de historia o aquellos fanáticos de la fotografía antigua que no pudieron apartar sus ojos de aquellos retratos de un espacio que parecía ser completamente ajeno a la ciudad que conocemos.
Pero por fin ese anonimato quedó roto por el mismo progreso que dictó su destrucción como símbolo del abandono del retrasado paradigma colonial en el país. La digitalización y el flujo de información de Internet multiplicó las antes escasas fotos del edificio y no pasó mucho para que su historia se volviera popular entre cualquiera que se hubiese sumado a las miles de personas que intercambiaban fotografías antiguas de Buenos Aires. La Recova volvió a vivir en el mundo virtual.
Sin embargo su reaparición en el mundo digital revivió otro elemento que siempre rodeo a la historia de la recova, las controversias y los datos falsos.
Son muy pocos los datos que circulan sobre este edificio que se encuentren debidamente corroborados. Desde la leyenda que Anchorena se hizo con el edificio por medios non sanctos hasta la fecha de su demolición.
Este artículo apunta a desterrar para siempre la noción equivocada sobre la fecha y las circunstancias de su fin. No solo la recova no fue demolida en 1883, tampoco ocurrió en dos días ni fue llevada adelante de forma ilegal por el Intendente Alvear. La investigación demostró que el edificio fue demolido en 1884 tras cinco días de trabajo.
Otro aspecto interesante es el de descubrir como apareció la fecha de 1883 como el momento en que ocurrió la demolición.
La constancia más antigua que tenemos de este error podemos encontrarlo en el libro de Alfredo Taullard “Nuestro Antiguo Buenos Aires” [1] de 1927. En su libro Taullard dedica un pequeño capítulo a la recova y dice “Nueve días más tarde, esto es, el 17 de Mayo (y no a las 24 horas, como dicen algunos) estuvo terminada la demolición y cumplida la promesa de ese gran intendente: el 25 de Mayo de 1883 ambas plazas estaban unidas en una sola”.
Aunque Taullard cita el 25 de Mayo de 1883 como la facha de la demolición no debe pasar inadvertido que hace referencia a la creencia popular de su demolición en 24 horas y la descarta como falsa. Esto demuestra que esa creencia ya se encontraba instalada en la época en la que se editó el libro.
Viendo que la investigación del autor no se basa exclusivamente en la historia oral (y hasta la refuta explícitamente) no sería una gran sorpresa si descubriéramos que se trató de un error tipográfico
El libro no pasó desapercibido, recibió una crítica elogiosa en la revista Caras y Caretas, que afirma que “ha de hacer un gran papel entre las mejores y más útiles fuentes de información periodística del bien querido pasado metropolitano”[2].
También un joven Borges supo tener palabras positivas en una crítica que escribió en la revista Síntesis donde dijo “Los hechos, la novela anecdótica – no la épica – de la formación y del crecimiento de Buenos Aires, están en las páginas de este libro y están muy bien” [3].
Con esta recepción no es sospechoso pensar que pocas personas pondrían en duda el trabajo del autor y cualquiera que utilizara su trabajo como fuente citaría la fecha equivocada. Desde entonces el material historiográfico se ha dividido en dos, aquellos libros que citan la fecha de 1883 y los que utilizan el año de 1884.
El epígrafe de una fotografía que forma parte de la colección Witcomb del Archivo General de la Nación fue el culpable de lanzar este error al mundo del Internet. Desde entonces, quienes aún no habían caído en la trampa del error en el libro de Taullard cayeron con esta fotografía.



El primer historiador que dio señales no solo de conocer la fecha, sino de contar con material que lo respaldara, escribió varios años antes que Taullard pero su material nunca llegó a tener el alcance de este. Mientras que Taullard escribió un libro histórico con tintes poéticos sobre el pasado de la ciudad Antonio Pillado realizó una investigación profunda, meticulosa y sobre todo, fundada citando fuentes y adjuntando anexos que respaldaban sus palabras.
Se trata del libro Buenos Aires Colonial, el primero de una serie planeada de tres libros, publicado en 1910 con motivo de los festejos del centenario de la Revolución de Mayo.
El trabajo de Pillado es impecable y destierra cualquier duda sobre el año del fin de la recova. El 25 de Mayo de 1884 había desaparecido de la faz de la tierra, además de respaldar las afirmaciones de Taullard al dejar constancia que los trabajos de su demolición tomaron más de un día (5 para ser exactos).
Pillado acompaña su investigación con documentación que demuestran claramente que la expropiación del inmueble fue realizada siguiendo los dictados de la ley y no tras un acto de impaciencia del Intendente Alvear.
No es mi intención profundizar en este artículo sobre las circunstancias que rodearon la expropiación del inmueble y la breve querella legal que esto generó con la intendencia. Basta decir de este punto que el inmueble se expropio en 1883, que la familia Anchorena acudió a la justicia al no verse conformes con el importe que ofrecía la municipalidad y que el trámite judicial se vio concluido el 1º de Mayo de 1884.
Con la intención de corroborar los datos provistos por el autor y con la esperanza de desterrar para siempre cualquier duda sobre la fecha de la demolición de la recova acudí a la Biblioteca del Congreso donde corroboré que los datos de Pillado son impecables.
El autor cita múltiples notas del diario La Nación. No fue sorprendente encontrar que cada uno de los días indicados correspondía con las citas de Pillado y que las notas corroboraban completamente los datos suministrados en el libro.
En un artículo del 9 de Mayo de 1884 el diario indica que se realizó el pago de la indemnización a la familia Anchorena, lo que habilitaba a la municipalidad a comenzar la demolición al día siguiente [5].
El 11 de Mayo del mismo año el diario continua comunicando al público sobre el avance de las obras y su velocidad, afirmando “puede asegurarse que entro hoy y mañana habrán desparecido los últimos restos de dicha construcción”.
Además indica que “solo quedaba de lo que fue la Recova Vieja dos pilares del Arco Central y un par de los que formaron los estremos (sic) de la construcción”[6]
El mismo diario da por concluida la demolición del edificio el 14 de Mayo [7], aunque remarca que los trabajos en la plaza están lejos de concluir, quedando por delante la remoción de escombros y el adoquinado del nuevo espacio.
El peso de esta evidencia es irrefutable, reivindica el trabajo del autor Antonio Pillado, quien no solo provee al lector de información confiable sino que acompañó sus afirmaciones con fuentes que corroboran sus afirmaciones.
Espero que esto sea suficiente para que se comience a corregir esta fecha errónea que se ha perpetuado a lo largo del tiempo. Quizás pueda parecerle poco a muchas personas, pero la precisión histórica no solo es importante a la hora de abordar el estudio de la materia sino que la repetición continua de un error es imperdonable cuando sobran las fuentes documentales que pueden determinar sin lugar a dudas cuál es el dato correcto.

PD: SE ME PRESENTÓ INFORMACIÓN ADICIONAL POSTERIORMENTE A LA PUBLICACIÓN DE ESTE ARTÍCULO QUE HECHA LUZ SOBRE LAS DEMOLICIONES QUE OCURRIERON EN 1883 Y 1884. PUEDEN LEER MÁS SOBRE ESTOS DATOS EN UN SEGUNDO ARTÍCULO SIGUIENDO ESTE LINK.


Diario La Nación - 9 de Mayo 1884

Diario La Nación - 11 de Mayo 1884

Diario La Nación - 14 de Mayo 1884




[1] Taullard, Alfredo: Nuestro Antigua Buenos Aires. Buenos Aires, Jacobo Peuser LTDA, 1927, pag. 49 (Museo de la Ciudad). [link]
[2] Caras y Caretas: 20/8/1927, n.º 1 507, página 164. [link]
[3] Borges, Jorge Luis: Textos recobrados (1919 - 1929). Buenos Aires, DEBOLS!LLO, 2011 [link]
[5] Diario La Nación – 9 de Mayo 1884
[6] Diario La Nación – 11 de Mayo de 1884
[7] Diario La Nación – 14 de Mayo de 1884

3 comentarios:

  1. Como siempre, siempre más y mejor....Gracias Ivan!

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  2. Como siempre, siempre más y mejor....Gracias Ivan!

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  3. Excelente artículo de investigación.

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